El dilema que plantea las distintas visiones de la realidad a la que estamos sometidos, radica en que no podemos formarnos una verdad absoluta propia por las distintas contradicciones de estas visiones. Sin embargo tampoco podemos moldear nuestra propia percepción sin la ayuda de los demás (nuestros padres, los medios comunicación, nuestros conocidos, libros etc).
Esta forma de construcción de la realidad conlleva una constante confusión y angustia por conocer donde se halla la verdad sobre un asunto determinado.
¿Quien dice la verdad? ¿Donde esta la razón? ¿En que parte la justicia? ¿Lo que siempre he creido como cierto, lo es?
El problema tendría solución si estuvieramos en contacto con visiones puramente objetivas de las realidades, pero en todas ellas hay una carga de emocionalidad, demencia, aberración, y/o conveniencias personales que las cargan de subjetividad. Es algo que no se puede desconectar. Sin embargo existen unas visiones que son mas o menos subjetivas y son las que tienen menos subjetividad, con las que debemos entrar en contacto a fin de no perder la cabeza en esta mundo lleno de tantas versiones.
¿Vamos a encontrar así la verdad absoluta? : La ciencia tiene la razón, Dios existe, Chavez es el savador, Uribe es la tercera reencarnación de Cristo... en fin. Es obvio que no, pero si se va a salvar nuestra cabeza de una cantidad de confusiones y vamos preservar nuestra salud mental y emocional.
En la formación de nuestros juicios que contruyen nuestra sinulación interna de la realidad, debe haber una carga emocional baja, para vivir la realidad la carga emocional debe ser alta.
Pero, ¿Cómo entrar en contacto con interpretaciones de baja subjetividad? Identificar emocionalidades es fácil e intuitivo si estamos en contacto con nuestro interlocutor (El umwelt de algun sociologo cuyo nombre no se escribir). Otra forma puede ser mirar las visiones extremas sobre un tema o situación y tratar de estar en el medio. Al fin y al cabo los extremos se tocan, como reza un viejo proverbio alemán. Por último (but not least) queda seguir nuestro corazón, que se traduce en agregar una carga emocional a mi interpretación, para crear mi visión subjetiva de la realidad.
En conclusión, estos podrían ser un punto de partida para enfrentarme a distintas realidades tanto sociales como personales en las personas y grupos que me rodean.
sábado, 31 de octubre de 2009
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